martes, 28 de febrero de 2017

Alcanzando a otros _ Lucas 23:43


Alcanzando a otros

Luc 23:43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

Las circunstancias nunca son demasiado adversas ni es demasiado tarde para ofrecerle el evangelio de Cristo a alguien.

Jesús fue crucificado entre dos criminales (ladrones), uno a cada lado de Su cruz. Al principio los dos hombres se unieron a los espectadores que le injuriaban (Marc 15:32) Pero uno de los ladrones obviamente tuvo un cambio de corazón al pasar de las horas. Él reprendió al otro ladrón señalando la impecabilidad de Jesús (Luc 23:40-41) y luego expresó su necesidad de salvación "acuérdate de mí cuando vengas en tu reino" (v42) Y Jesús contestó amablemente a la petición del ladrón.
La conversación del ladrón moribundo es una historia extraordinaria. En el Calvario no había nada convincente o favorable acerca de Jesús. Desde el punto de vista humano, Él estaba muriendo porque había sido rechazado por completo, aún los discípulos lo habían abandonado. Jesús parecía débil, humillado y avergonzado.
Cuando el ladrón pronunció su petición de ayuda, nadie estaba mostrando a Jesús diciendo: "he aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo" (Jn 1:29)
Dadas las circunstancias, es difícil comprender cómo Cristo podía estar preocupado por la salvación inmediata de un miserable ladrón que estaba siendo ejecutado por sus crímenes.


Pero nuestro Señor se preocupó mucho por el destino del alma de ese hombre. El deseo de Jesús de que los pecadores fueran salvos era constante, porque Él vino a buscar y salvar a los perdidos (Luc 19:10) Su preocupación por los perdidos es un ejemplo supremo y motivación para nosotros al alcanzar a otros.

La salvación del ladrón es también una clara ilustración de la soberanía de Dios en la redención. Muchas veces la iglesia quiere atribuirle la salvación de alguien a la inteligencia humana de presentar un mensaje bien elaborado justo en el momento correcto y en el lugar más apropiado.

Pero la salvación siempre es el resultado directo de la gracia interventora de Dios.

La obra soberana del Espíritu Santo, no las circunstancias le dio al ladrón un entendimiento de la salvación acerca de quién era Jesús y lo que Su muerte estaba logrando.

Por John MacArthur





No hay comentarios:

Publicar un comentario

hola..deja tu comentario aquí.....¡¡¡¡

Entrada destacada

Donald Trump visita La Iglesia Negra en EE.UU

Donald Trump visita La Iglesia Negra en EE.UU