Situaciones de la carne versus el Espíritu Santo
Situación de la “carne” (deseos egoístas): Estás en clase y un compañero saca mejor nota que tú en un examen. Sientes envidia y ganas de decir “seguro copió” o de ignorarlo. Caminando con el Espíritu: Eliges alegrarte por él (aunque te cueste). Le dices “¡Bien hecho!”. Eso es amor y bondad. Al hacerlo, estás dejando que el Espíritu gane y estás “crucificando” la envidia. Otra situación: Alguien te molesta o se burla de ti. La carne quiere contestar fuerte o pelear. El Espíritu te ayuda a tener paciencia y dominio propio: respiras, te callas o respondes con calma. No siempre es fácil, pero cada vez que lo logras, estás caminando en el Espíritu. 2. Con los amigos Situación de la carne: Tus amigos están hablando mal de otro chico o chica. Quieres unirte para no sentirte fuera del grupo. Caminando con el Espíritu: Eliges no participar o dices algo como: “Oye, mejor no hablemos así de él”. Eso es bondad y amor. Aunque al principio te s...