lunes, 16 de junio de 2014

PELICULAS CRISTIANAS: El Libro de Eli

PELICULAS CRISTIANAS: El Libro de Eli:

El Libro de Eli

El Libro de Eli nos lleva a un futuro no muy lejano, unos 30 años después de la guerra final, un hombre solitario camina sobre la desolada tierra que una vez fue los Estados Unidos. Ciudades vacías, autovías destrozadas, la tierra yerma. Todo a su alrededor denota la catástrofe de la destrucción total. No existe civilización ni ley. Las carreteras están en manos de pandillas que matarían por un par de zapatos o una pizca de agua, o sin razón alguna… Pero ninguno de ellos está a la altura de este viajero. Un guerrero por necesidad, no por elección, Eli (Denzel Washington) solo busca la paz, pero si se le desafía, antes de que sus oponentes tengan tiempo de darse cuenta de su fatal error, Eli terminará con ellos. Lo que defiende con tanto empeño no es su vida, sino la esperanza de un futuro; una esperanza con la que ha cargado y protegido durante 30 años. Una misión que está decidido a cumplir. Llevado por su compromiso y guiado por la fe en algo superior a sí mismo, Eli hace lo que sea por sobrevivir y continuar su camino. Sólo otro hombre en este mundo en ruinas entiende el poder que Eli tiene en sus manos y está dispuesto a arrebatárselo: Carnegie (Gary Oldman), un déspota que se ha autoerigido en jefe en un improvisado pueblo de ladrones y pistoleros. Al mismo tiempo, la hija adoptiva de Carnegie, Solara (Mila Kunis) se siente fascinada por Eli, pero por una razón muy diferente: por la visión que ofrece de lo que puede existir más allá del dominio de su padrastro. Pero no será fácil disuadirlo. Nada, ni nadie, se interpondrá en su camino. Eli tiene que seguir avanzando para cumplir con su destino y darle la oportunidad de la salvación a una humanidad desolada.

domingo, 15 de junio de 2014

Testimonio

LO QUE NO LE DIJE A MI PAPÁ
  

Mi papá murió hace 3 años; partió amargado y solitario.  Se fue de la casa cuando yo tenía 14 años, alegando que quería vivir su propia vida.  Lo hizo a pesar de que no teníamos qué comer.  Fue alcohólico, aunque decía que podía dejar de tomar en cualquier momento.
Nunca me abrazó porque según él, los hombres no se demuestran ternura.  No jugó conmigo ni con mis hermanos, porque eso es asunto de mamás.
No sabía nada de mí, pero cuando yo cometía un error, era implacable conmigo.  Decía que trabajaba para su familia, sin embargo en la práctica éramos la última de sus prioridades.  Durante años lo resentí.  Marqué con ese rencor todas mis ilusiones e hice más frustrantes mis desilusiones.
Un día me casé con una mujer maravillosa y me prometí que no iba a ser como él.  Pensaba que ser buen padre era tratar bien a los míos, darles lo mejor que pudiera y estar con ellos cuando me necesitaran.
Un día le pregunté a mi esposa por qué mis hijos no me hacían caso a mí, sino a ella.  Quería averiguar por qué los niños no disfrutaban estando conmigo.
¿Sabes? -me respondió.-  Cuando estás con ellos lo haces más porque es tu responsabilidad y no porque sea tu privilegio.  Tus hijos van  a disfrutar de ti, sólo cuando tú disfrutes de ellos.
Me di cuenta que era tanto mi resentimiento y mi deseo de ser diferente a mi papá, que me estaba pareciendo a él.  Mi padre no estaba en la casa por borracho y yo por responsable.  Él era lejano porque los niños eran cosa de mujeres y yo por que quería  ser estricto y educarlos bien.
Entonces comencé a descubrir las maravillas de pasar el tiempo con mis hijos, a jugar con ellos, a integrarme a su vida.  Dejé de intentar que ellos fueran como yo esperaba, y empecé a apreciar más lo que ellos eran.  Me permití inspirarme con su alegría y espontaneidad.  Caí en cuenta de que yo podía crecer con ellos.
Ya no me esforzaba por ser el adulto que lo sabía todo, mas bien me inclinaba a ser más la persona que quiere enseñar, pero que también está dispuesta a aprender.  Que no sólo sabe dar, sino que sabe recibir.
Esto no ha sido fácil.  Aún me descubro autoritario, lejano, rígido, impulsivo.  Entonces recuerdo que eso no es lo que soy y me abro de nuevo al regalo de la vida, de los míos, de mi esposa y de mis hijos.
Hoy, celebro mi oportunidad de ser padre con los abrazos de mis hijos,  con los ejércitos de enanos que crean caos de fantasía, y que rompen mis esquemas a punta de sonrisas e indolencias.
La infancia de mi padre fue más dura que la mía.  A él le enseñaron que la vida era una carga.  Él fue para su padre una carga.  No conoció la ternura ni el apoyo, nadie se sintió orgulloso de él,  y él tampoco aprendió a sentirse orgulloso de sí mismo.
Papá, antes de que te fueras, hubiera querido decirte que para mí, al igual que para ti, ser un niño no fue fácil.  Pero es más difícil ser adulto, si encadeno mi vida y la de los míos a los rencores y a los fantasmas del pasado.  Hoy quiero perdonarte,  darte la libertad en mi corazón de ser un buen padre, y reconocer que a tu manera hiciste lo mejor que pudiste con tu vida.  Sé que sentiste el dolor de tus propios errores.  No me será fácil convertir en ángeles mis
fantasmas, pero abriré con determinación las puertas de la aceptación y la gratitud.

Papá, me siento orgulloso de ti, porque sin ti yo no sería lo que soy, porque tu vida me ayudó a encontrar mi camino.  Tu dolor me ayudó a evitar el mío, tus cualidades florecen en mí y valoro como un tesoro haberlas heredado de ti.
"El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre" Proverbios 10:1 "El padre del justo experimenta gran regocijo; quien tiene un hijo sabio se solaza en él"  Proverbios 23:24 "Disciplina a tu hijo, y te traerá tranquilidad; te dará muchas satisfacciones"  Proverbios 29:17

viernes, 13 de junio de 2014

Devocional,La Biblia Dice...

ORO QUE DIOS TE DÉ FIRMEZA EN DONDE ESTES

JUNIO

DIA 13

Alguien en un puesto importante de justicia narró como era tentado, al enviarle a él, chicas lindas para “negociar el caso”; whisky fino, dinero y placeres para silenciar y hasta buscar archivar la denuncia...

“Dios ocupa su lugar en su congregación; El juzga en medio de los jueces. ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente y favoreceréis a los impíos? (Selah) Defended al débil y al huérfano; haced justicia al afligido y al menesteroso.” (Salmo 82:1-3)

“Los judíos adoptaron la interpretación de “jueces”. Otra posible explicación sería que el salmista usó algún poema cananeo, que contenía tal enseñanza, y que lo adaptó y lo usó en sentido de jueces. Aunque el salmista haya usado, en forma literaria, tal lenguaje, es mejor pensar que el mismo salmista tenía en mente los jueces como responsables delante de Dios por la justicia en la tierra. Está de pie indica la posición de un juez cuando dicta la sentencia. Los libros proféticos contienen mucho lenguaje jurídico; varios salmos también usan términos de la corte. El salmista imagina una asamblea y usa una forma literaria semejante al que usaron los cananeos para hablar de sus dioses, aunque aquí el salmista está para dar dictamen contra los jueces corruptos en Israel. El contenido del Salmo es semejante al 58 (cf. también Sal. 50). Los jueces creían que tenían todo el poder, pero este Salmo muestra que Dios es soberano, él juzga a los jueces humanos. Lo que molesta a Dios es la injusticia y la distinción de personas. A través de la Biblia se hace hincapié en la necesidad de dar atención especial a los desvalidos.” 

Es vital que haya creyentes en puestos públicos y privados, jueces que son creyentes fieles que no caen en la corrupción. Usted en el puesto, que este, aunque parezca insignificante, honre a Dios, no sea corrupto y defienda al débil, haga justicia al huérfano, ayude y ore por la viuda. Ore por sabiduría y finanzas para La Biblia Dice.

ORE:

Padre, da valor a los creyentes en puestos claves, sean públicos o privados para que honren tu Nombre y testifiquen de ti, con obras...

Entrada destacada

Donald Trump visita La Iglesia Negra en EE.UU

Donald Trump visita La Iglesia Negra en EE.UU